Definición de la Administración por Objetivos (APO)
Es una técnica participativa de la planeación y evaluación, a través de la cual superiores y subordinados, conjuntamente, definen aspectos prioritarios, establecen objetivos a ser alcanzados en un determinado periodo de tiempo y en términos cuantitativos, dimensionando las respectivas contribuciones y por ultimo hacen seguimiento sistemático del desempeño de los procedimientos para tomar las correcciones necesarias.
Proceso de la APO.
1.- Establecimiento de Objetivos Preliminares.
Establecidos por el gerente general quien determina lo que se percibe como la misión y las metas más importantes de la organización en el futuro. La mayoría de los objetivos se fijan de forma tal que coincidan con el presupuesto anual o un proyecto importante.
A medida que se desciende por la organización, el tiempo fijado para el cumplimiento de metas tiende a disminuir. Estos son los objetivos preliminares ya que son juicios de lo que se puede y debe lograr la empresa en un tiempo determinado.
Esas metas son susceptibles y tentativas de ser cambiadas, mientras tanto los subordinados realizan toda la cadena de objetivos verificables.
2.- Clarificación de los Papeles Organizacionales
Consiste en la determinación de las responsabilidades en cada etapa del proceso; con el objeto de dejar en claro la relación entre los resultados esperados y la responsabilidad que recae en la persona que debe esforzarse para lograr metas y objetivos, la cual debe ser asignada a un apersona en particular, esto no suele ocurrir ya que las estructuras de la organización en cuanto a responsabilidades son indefinidas y esto necesita una clarificación de asignación de responsabilidad.
3.- Establecimiento de Objetivos para los Subordinados
Este proceso se realiza después de establecer los objetivos para los administradores de alto y menor nivel. Luego se procede a trabajar conjuntamente con los subordinados en el establecimiento de los objetivos para cada uno considerando las metas que puede cumplir, el tiempo y los recursos que utilizarán.
No se deben fijar metas irreales y el hecho de que los subordinados participen en el establecimiento de objetivos no significa que puedan hacer lo que quiera. El jefe o administrador tiene la responsabilidad de aprobar o no las metas de los subordinados. Las metas deben ser coherentes con los objetivos globales de la empresa y de otros administradores.
4.- Reciclaje de objetivos
El establecimiento de objetivos puede realizarse en forma ascendente o descendente siempre que funcionen bien mutuamente o que implique un aporte de beneficio reciproco.
Otra propuesta del Proceso e la APO, implica lo siguiente:
1.- Revisión de los objetivos del empleado: Donde el gerente obtiene una comprensión clara de los objetivos generales de la organización.
2.- Establecimiento de los objetivos del empleado: En el cual el gerente y el empleado se reúnen para acordar los objetivos que debe alcanzar el empleado al final de un periodo normal de operación.
3.- Supervisión del progreso: Durante el periodo de operación normal y a diferentes intervalos, el gerente y el empleado verifican si los objetivos están siendo alcanzados.
4.- Evaluación del desempeño: Donde al final de un período normal de operación, se juzga el desempeño del trabajador en la medida en que haya alcanzado los objetivos.
5.- Recompensas: En el que se dan recompensan a los empleados con base en la medida en que se han alcanzado los objetivos.
Conceptos Fundamentales de la APO.
El éxito de la APO se basa en dos hipótesis fundamentales:
1.- Si una persona está fuertemente orientada hacia un objetivo, estará dispuesta a dedicar más esfuerzo para alcanzarlo que si estuviera menos ligada a él.
2.- El principio de la profecía autorrealizada, el cual afirma que siempre que se predice que algo sucederá, se hace todo lo posible para lograr que suceda.
La APO también se basa en el principio de que el personal prefiere ser evaluado con base en criterios realistas y estándares razonablemente alcanzables. De acuerdo con este método, el personal participa en el establecimiento de las metas y en la identificación de los criterios que se utilizarán para su evaluación. Algunas de las metas pueden ser cuantitativas (como ventas o producción, volumen, gastos o utilidades), en tanto que otros pueden ser cualitativas (como relaciones con el cliente, un plan de mercadotecnia o desarrollo del empleado).
Requisitos para el Éxito de la APO.
ü Es sumamente importante la fijación de objetivos gerenciales específicos que deben ser logrados en el siguiente periodo, para luego medir el desempeño con el estándar de los objetivos actuales.
ü En sus aplicaciones más exitosas, el enfoque excede el ciclo objetivos-resultados-objetivos hasta constituir un proceso de planeación y desarrollo de carrera que se integra cuidadosamente con el programa general de desarrollo de la organización.
ü En términos generales, el proceso implica que el director general debe fijar los objetivos organizaciones que luego serán traducidos en metas por los gerentes de los niveles inferiores inmediatos. Posteriormente, éstos deben desarrollar sus propias metas específicas y someterlas a un análisis conjunto con sus superiores para determinar su factibilidad.
ü Al final de un periodo dado se compara el desempeño real de cada subordinado con las metas establecidas, y se evalúa del desempeño de cada persona y se lo analiza con ella.
ü Los subordinados son recompensados financieramente o de otra manera sobre la base de la meta y del grado hasta el cual ha sido realizada.
Valor Agregado Unidad III
La APO esta definida muy ampliamente, sin embargo, la manera más sencilla de entender de que se trata es reconocerla como el proceso a través del cual tanto gerentes como subordinados, establecen los objetivos y metas que involucran el éxito de la organización; para la cual hay que tener principalmente un compromiso personal con el logro de los mismos.
El proceso de la APO comienza en la revisión de las estrategias tomadas previamente, el análisis de los resultados obtenidos en comparación con los objetivos planteados. Partiendo de esa premisa, la organización puede tomar un nuevo curso, estableciendo los objetivos, las responsabilidades y las directrices que decantaran en la consecución de las metas pautadas y a la vez permitirá poner los correctivos al momento de presentarse fallas en el proceso; para al final, recompensar cualitativa o cuantitativamente el esfuerzo, tanto individual como colectivo.
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